• Psicología del Corrupto !!
Psicología del Corrupto !!
Fecha: 22/03/2017

Es muy conocido por todos los ciudadanos de este País, que ha existido, existe, y existirá corrupción en casi todos los ámbitos y el desarrollo de la política. La idea matemática es sabia cuando nos plantea, que si existe elevada corrupción hay muchos corruptos. Son personas de piel y hueso las que se encadenan perfectamente para llevarla a cabo, desarrollarla y perfeccionarla.

Pregunta: sabe el corrupto las consecuencias que trae su accionar?, sabe que su accionar genera pobreza, sufrimiento, que limitan oportunidades, saben que son saqueadores de sueños?...Son millones de dólares y de pesos, que estos sujetos sacan sin avisar (robo) para luego beneficiarse. A su vez benefician a familiares y grupos de socios o afines. Ellos, todos juntos dan un paso al crecimiento económico sorpresivo, de un año a otro, la situación les cambia para arriba, se convierten en nuevos ricos y muchos de ellos lo demuestran.

Este crecimiento económico es real y concreto, lo muestran: allí comienza la expresión patológica de la psicología del corrupto: nos muestra lo que nos sacó, y nos hace creer que todo lo que tienen es producto de su inteligencia, de su capacitación y esfuerzo: FALSO, MIL VECES FALSO: lo que tiene lo robaron.

El corrupto es insensible, se hace el tonto, parece que nada ha pasado, convive y hace como que no pasa nada, a su vez a veces se suele quejar de la situación que se vive en la sociedad.

Por la mente del corrupto merodean frases como: “si todos lo hacen, por qué no yo”, “si los otros no lo hacen es porque no pueden... y si pudieran lo hicieran”, “no es tan malo hacerlo pues me lo merezco”.

El exacerbado individualismo, fomentado desde el capitalismo predominante, alimenta aún más esos pensamientos justificantes. Primero yo, segundo yo, tercero yo... y si sobra un poco, pues para mí.

Por ello, cuando el corrupto, ya ejercitado en el oficio o en potencia, pasa a convertirse en funcionario público, llega a servirse y no a servir. “Si otros lo hicieron antes ¿por qué no lo puedo y debo hacer yo?”, “los otros que vendrán lo harán, y por tanto lo tengo que hacer ahora”.
Gracias en parte a estos argumentos, es que abundan en la psicología del corrupto. Hay mas argumentos que lo motivan.
El paso por el gobierno se ha convertido para los políticos de turno, en la forma de “componerse” y hacer fortuna. TONTO EL QUE NO LO HACE, reza el corrupto.

Se llega así a la formación de la CLEPTOCRACIA, que como lo define Wikipedia, “es el establecimiento y desarrollo del poder basado en el robo de capital, institucionalizando la corrupción y sus derivados como el nepotismo, el clientelismo político, el peculado, de forma que estas acciones delictivas quedan impunes, debido a que todos los sectores del poder están corruptos, desde la justicia, funcionarios de la ley y todo el sistema político y económico”.

Debe haber algo en la mente del corrupto que lo hace insensible al acto de corrupción y sus consecuencias, debe haber algo en la psicología del corrupto que justifica su enfermo accionar…

Por ello, en la psicología del corrupto no caben los que pretenden ser honestos y valoran la honestidad, los que se indignan ante la corrupción, los que luchan contra esta, los que reclaman transparencia, los que denuncian sus picardías. No le es fácil al corrupto darle entrada, cabida al que denuncia su pobre accionar: no es fácil para los que, “COMO EL LEON, CREE QUE TODOS SON DE SU CONDICIÓN”.
Estos personajes a veces se hacen funcionarios públicos, no ejecutan ninguna política pública seria, no generan ideas claras, no hacen casi nada: son eficientes en el aceleramiento de creación de empresas, que luego los hacen millonarios (hay sectores sociales que los admiran), se auto-favorecen con alevosía descarada.

La psicología del corrupto es una mezcla de insensibilidad con elevada negación de la existencia del otro, un enorme egoísmo patológico (enfermo) que solo quita para no dar.

No dar nada, sacar todo y salir impunes, es el fin del corrupto: corrupto que no tan solo es funcionario público, también está en la empresa privada, está en cualquier asociación y grupo productivo.

No tenemos detectores de corruptos, no poseemos elementos electrónicos que los detecten, lo que los detecta es la historia, su accionar, su enriquecimiento rápido, veloz, y de golpe. No podemos admirar ni respetar al que quita lo que es de todos, para luego auto-transferírselo para disfrutar de una vida sin trabajar.

Por:
Psicólogo Bartolomé Ramírez
M.P 117 M.N 48332
Consultorio San Javier